
Mª Angeles es una mediana agricultora de Murcia, madre y ama de casa de 41 años. Principalmente cultiva lechugas, repollo y patatas. Es de las pocas mujeres que se dedican a la agricultura, de hecho asegura que no conoce a ninguna mujer agricultora. La gente se sorprende mucho cuando les cuenta a qué se dedica, ya que la agricultura es un sector mayoritariamente de hombres.
En su familia nadie se había dedicado anteriormente a la agricultura. Su historia en el mundo de la agricultura comenzó cuando tenía 26 años. Tras varios años trabajando en comercios decidió dejar su trabajo y convertirse en agricultora ayudando a su suegro y a su marido. No se arrepiente de la decisión que tomó porque le encanta su trabajo, disfruta estando al aire libre, en contacto con la naturaleza y viendo cómo crecen sus plantas. Lo que menos le gusta de ser agricultora es la inestabilidad del sector y el gran esfuerzo físico que requiere.
Al ser una mediana agricultura no recibe ningún tipo de ayuda por parte del gobierno estatal ni del regional. Desde que comenzó ha apreciado grandes cambios en el sector de la agricultura. Los procesos están mucho más mecanizados, pero se necesitan producciones de cultivos más grandes para poder sacarle rendimiento.
Mª Angeles cree que la sociedad no conoce cómo es el trabajo de un agricultor y llegan a pensar que las máquinas lo hacen todo y no es así, es una ayuda pero el trabajo físico es necesario para sacar adelante los cultivos. Para ella lo más importante es que su familia apoya su profesión, no importándole que la sociedad pueda valorar de su trabajo o no.
Se siente muy orgullosa de ser agricultora y está dispuesta a seguir siéndolo hasta que se jubile.
Conoce otras historias de agricultores orgullosos de su trabajo como la historia de Paco "El Abellán", la historia de Jose Domingo y MªJosé (agricultores ecológicos) y la historia de José Antonio, un joven agricultor.